El fin es el fin del sol

Libro de Marina Gersberg

Para la reseña de este libro tan especial, le pedí a mi querida amiga María Chaves que nos relatara ella, desde su experiencia materna, la lectura de esta joya.

María es muchas cosas: es química ambiental, bruja, fotógrafa, escritora, madre reciente y una amiga de esas que iluminan todo a su paso como un faro. En este espacio comparte su camino junto a su hermoso hijo Thomas https://www.instagram.com/thomas_elfuerte/

Acá su relato:

El libro El fin es el fin del sol expone la experiencia de la escritora sobre maternar la diferencia. Un parto muy traumático provocó serias lesiones en el cerebro de su hija y, con poesía relata todo lo innombrable, donde la sombra y la luz se encuentran en cada experiencia, queriendo huir cada día de su realidad mientras su corazón la ancla a la permanencia.

Marina Gersberg usa una metáfora para asociar que el sol no siempre brilla, no siempre es cálido, no siempre trae felicidad. Es esta metáfora la que me lleva a encarnar mi experiencia con el diagnóstico de mi hijo, en como su llegada no fue el día más feliz de mi vida si no, en el que sentí más terror de perderlo, de que no me escogiera, de que no se quedara.

El sol (mi sol), nació un 5 de julio a las 9:18 am y no me trajo brillo, calma ni calidez, me trajo suspenso, incertidumbre y dolor, emociones que tuve que surfear al igual que Marina en pleno puerperio con la intensidad de una mamífera sin cría, con el cuerpo listo para alimentarle y nutrirle, pero con la distancia abismal que se crea entre una unidad de cuidados intensivos “UCI” y un salón de maternidad.

Y Marina pregunta ¿quiénes somos en ese período intermedio? Antes de parir somos mujeres, cuando parimos nos dicen que nacemos como madres, pero nadie habla de quiénes somos en el tiempo que transcurre desde el nacimiento hasta que nuestra cría vuelve a nosotras luego de la UCI (si es que vuelve) ¿En qué nos convierte esa espera eterna?

”Amapola no sos lo que esperábamos” le dijo su hija mayor, porque en realidad no lo fue y alguna persona tenía que decirlo.

Esta frase me atravesó. Mi hijo no fue lo que esperaba, y luego de 3 años me veo superada en expectativas. Ahora sé que es mejor de lo que pude imaginar. La vida me ha demostrado una y otra vez que sabe lo que necesito mejor que yo. El fin es el fin del sol, está lleno de claridad emocional, sensibilidad y luminosidad incluso en los momentos más desesperantes y dolorosos.

María y Thomas, iluminando todo juntes desde hace tres años.